El árbol sin hojas

Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

-Santiago 4:10 RVR (1960)

 barren tree

 “El árbol estaba desabrigado. Cada hoja había sido derramada. Había llegado el invierno. Sin embargo, más allá del árbol estéril, el sol asomó su cabeza por encima de las copas de los árboles. Fue rompiendo el amanecer. Como el sol subió más alto, sus rayos eran visibles a través de las ramas desabrigadas. En poco tiempo, todo el árbol brillaba como el resplandor del sol brillado a través de él.”(Nortker, 3-Minute Devotionals For Women, p. 91)

¿Qué es humildad? La humildad es uno de los conceptos más incomprendidos. Hay una cita de C.S. Lewis que describe bastante bien la humildad: “verdadera humildad es no pensar menos de ti mismo; es pensar en ti mismo menos. ” Cuando pensamos en eso, tenemos que plantearnos la siguiente pregunta: Cuánto tiempo pasamos pensando en nosotros mismos (nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestra felicidad, nuestros sueños, nuestras metas, nuestros planes, nuestras finanzas, nuestras cosas). La mayoría de nosotros se darían cuenta que pasamos más tiempo pensando en nosotros mismos que en Dios o’ otros. Pero, si nos pasamos menos tiempo pensando acerca de nuestros problemas, deseos, necesidades; ¿cómo serían diferentes nuestras vidas? ¿Tal vez nos sería menos estresados con nuestras propias vidas y serían una bendición más grande en la vida de los demás? El autor del extracto anterior describe un árbol, que no tiene hojas ni flores. Se ha despojado de todo lo que podría darle belleza física, poder, o gloria. De la misma manera, tenemos que ser capaces de dejar que Dios nos despoja de nuestros deseos y nuestros visiones de prepotencia. Tenemos que humillarnos ante el Señor y ofrecerle todo lo que tenemos y queremos. Así, Dios puede tomar otras actitudes impías y el orgullo de nosotros. Si lo hacemos, nosotros no seremos obstaculizados por nuestra propia voluntad egoísta y Dios puede cumplir su propósito final y completa por nuestras vidas. ¿Qué pasaría si la voluntad de Dios y los planes de Dios llegara hacer nuestra voluntad y nuestros planes? Cuando el árbol tenía menos de sí mismo, la gloria del sol (el Hijo de Dios) podría brillar a través de él para revelar lo que es una vista más gloriosa que si habría conservado obstinadamente sus hojas. Tenemos que ser como el árbol. Tenemos que disminuir, para que Dios pueda aumentar (“Es necesario que él crezca, y que yo mengüe” -Juan 3:30 RVR (1977)) y Su gloria puede brillar a través de nosotros y nuestras insuficiencias. Amen.

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”-Mateo 16:24 RVR (1960)

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